¿Cuáles son los 4 tipos de fracturas?

Por Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata colegiado nº 11099 · Actualizado: 26 de julio de 2026

Respuesta corta: no existe ninguna lista oficial de «los 4 tipos de fracturas». Ese número sale de simplificar una sola de las varias clasificaciones que se usan en traumatología, y cada una responde a una pregunta distinta: si la piel está intacta o rota (cerrada u abierta), si el hueso se ha partido del todo (completa o incompleta) y qué forma tiene el trazo (transversa, oblicua, espiroidea o conminuta), que es el único eje con exactamente cuatro elementos y de donde suele venir el «4». Donde sí hay un cuatro real y citable es en la columna: los cuatro patrones de fractura vertebral de Denis (compresión, estallido, flexión-distracción y luxofractura).

Antes de nada: cuándo una fractura es una urgencia

Si has llegado aquí buscando cómo se llama lo que tienes, esto importa mucho más que la clasificación. Ve a urgencias hoy mismo, sin esperar a la revisión, si aparece cualquiera de estas situaciones:

🚨 Herida abierta sobre la zona fracturada, con el hueso a la vista o sin él: una fractura abierta es una urgencia quirúrgica por el riesgo de infección.
🚨 Deformidad evidente del miembro o imposibilidad total de apoyar, mover o levantarse.
🚨 La mano o el pie fríos, pálidos, azulados, adormecidos o sin pulso, o un dolor que crece y no cede con la analgesia ni al elevar el miembro, sobre todo bajo un yeso.
🚨 Signos neurológicos con una fractura de columna o de pelvis: pérdida de fuerza en una o en las dos piernas, adormecimiento «en silla de montar» (periné, genitales, cara interna de los muslos y nalgas), retención urinaria —la vejiga se llena pero no llegan las ganas de orinar—, incontinencia nueva de orina o de heces, o no controlar los gases. Eso es un síndrome de cauda equina mientras no se demuestre lo contrario, y en su forma aguda el objetivo es descomprimir dentro de las primeras seis horas: no es «que lo vea el médico la semana que viene».
🚨 Fiebre, escalofríos o sudoración nocturna junto a un dolor óseo que empeora en reposo y por la noche, en vez de mejorar.
🚨 Una fractura sin un golpe que la explique, dolor dorsal nuevo, dolor que no deja dormir o que aumenta al toser, pérdida de peso no explicada, o antecedente de cáncer o de radioterapia. Eso no se trata en casa: se estudia.

Radiografía lateral de rodilla con la rótula rota en varios fragmentos, un ejemplo de fractura conminuta
Rótula partida en varios fragmentos: una fractura conminuta. La forma del trazo es solo uno de los ejes con los que se clasifica una fractura. Imagen: Carlo Joseph Moskito · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Por qué no hay «cuatro tipos», sino varios ejes a la vez

Una fractura no pertenece a un tipo: se describe con varios rasgos simultáneos. Por eso un informe de radiología no dice «fractura de tipo 3», dice algo como «fractura cerrada, completa, conminuta y desplazada del tercio medio de la clavícula». Ahí hay cuatro clasificaciones distintas aplicadas a la vez, y ninguna de ellas es «la» clasificación.

El «4» que circula por internet suele salir de cortar en cuatro la lista de formas del trazo, o de mezclar dos ejes que no tienen nada que ver. No está de más conocerlos —ayudan a entender el informe—, pero ninguna clasificación general decide por sí sola el tratamiento. Lo que de verdad se pregunta el traumatólogo son otras tres cosas: si la fractura es estable, si está desplazada y por qué se ha roto ese hueso. La tercera es la que más se olvida y la que más cambia el pronóstico.

Las clasificaciones que se usan de verdad

Estos son los ejes con los que se describe cualquier fractura, del dedo meñique a una vértebra. Puedes leer el informe de tu radiografía combinándolos:

Eje de clasificación Categorías Por qué importa
Estado de la pielCerrada / abiertaLa abierta es una urgencia quirúrgica: se gradúa por la lesión de las partes blandas y tiene riesgo de infección.
Extensión del trazoCompleta / incompleta (fisura, tallo verde en niños)La incompleta puede no verse en la primera radiografía y aun así necesita inmovilización y control.
Forma del trazoTransversa / oblicua / espiroidea / conminutaHabla del mecanismo (golpe directo, torsión, alta energía) y condiciona la estabilidad.
Posición de los fragmentosNo desplazada / desplazada / angulada / impactadaEs lo que suele decidir entre inmovilizar o reducir y operar.
CausaTraumática / por estrés / por insuficiencia / patológicaCambia el tratamiento entero. Es el eje que no se puede saltar.
Clasificaciones por huesoWeber (tobillo), Colles (muñeca), Salter-Harris (niños), Denis y AO Spine (columna)Es el idioma en el que está escrito tu informe y con el que se toman las decisiones concretas.

La fila con más consecuencias es la de la causa. Una fractura por estrés ocurre en un hueso normal sometido a una carga repetida excesiva —el corredor que sube el kilometraje, el recluta en instrucción—; una fractura por insuficiencia ocurre justo al revés, en un hueso debilitado que cede con la carga de todos los días, y es lo que pasa en la mayoría de aplastamientos vertebrales y en las fracturas de sacro de las personas mayores; y una fractura patológica ocurre sobre una lesión que ya estaba ahí, como una metástasis o un mieloma. En distintas series, entre el 8 % y el 20 % de las personas que consultan por una fractura vertebral por compresión acaba teniendo una causa maligna. Por eso, cuando no hay un golpe que explique la rotura, lo primero no es un tratamiento: es completar el estudio.

Los 4 patrones de fractura vertebral de Denis

Aquí sí hay un cuatro con nombre y apellidos. Denis propuso mirar la vértebra como tres columnas: la anterior (la parte delantera del cuerpo vertebral), la media —que incluye el muro posterior del cuerpo vertebral, la pared que da al canal por donde viajan los nervios— y la posterior (el arco vertebral y sus ligamentos). La idea que cambió la práctica es que la columna media es el árbitro de la estabilidad: mientras el muro posterior aguante, la fractura suele poder tratarse sin cirugía. De ahí salen cuatro patrones:

1. Fractura por compresión (aplastamiento). Falla solo la columna anterior y el cuerpo vertebral se acuña, con el muro posterior íntegro. Es el patrón típico de la fractura osteoporótica, y se concentra en la charnela toracolumbar: entre el 60 % y el 75 % de las fracturas vertebrales ocurren entre T12 y L2.
2. Fractura por estallido. Falla también la columna media: el muro posterior se rompe y puede desplazar fragmentos hacia el canal. Es la que concentra el riesgo neurológico, y por eso es una contraindicación formal de la cifoplastia.
3. Fractura por flexión-distracción, la clásica «del cinturón de seguridad». La vértebra se comprime por delante mientras se abre por detrás.
4. Luxofractura. Fallan las tres columnas y hay desplazamiento entre vértebras: es la más inestable y la de mayor riesgo neurológico.

Hoy conviven con otras clasificaciones más finas que quizá veas en tu informe. AO Spine subdivide las de tipo A en cuña simple (A1), en pinza (A2), estallido incompleto (A3) y estallido completo (A4). En hueso osteoporótico se usa la clasificación OF, desde OF1 —sin deformidad, solo edema en la resonancia— hasta OF5, con un OF Score que orienta la decisión: 5 o menos apunta a tratamiento conservador y más de 6, a cirugía. Y la escala de Genant mide simplemente cuánta altura ha perdido la vértebra: grado 1 entre el 20 % y el 25 %, grado 2 entre el 25 % y el 40 %, y grado 3 por encima del 40 %. Tienes todo el detalle en la guía sobre la fractura vertebral.

Una confusión frecuente, por si te la encuentras: Denis firma también otra clasificación distinta, la de las fracturas de sacro por zonas —zona I, lateral a los agujeros sacros; zona II, transforaminal; zona III, medial, afectando al canal sacro—, que sirve para estimar el riesgo de lesión nerviosa y que puedes ver explicada en la guía de la fractura de sacro. Comparte apellido con la anterior, pero no tiene nada que ver con estos cuatro patrones vertebrales.

Cuando el tipo de fractura señala una enfermedad de fondo

En una persona mayor, una fractura provocada por un gesto mínimo casi nunca es solo un accidente. Se estima que alrededor del 30 % de las fracturas vertebrales se produce estando el paciente en la cama, sin caída ni golpe alguno. Y la primera fractura predice las siguientes: en el ensayo MORE, el riesgo de sufrir una nueva fractura vertebral en los tres años posteriores fue del 10,5 % tras una fractura leve, del 23,6 % tras una moderada y del 38,1 % tras una grave.

De ahí el mensaje más útil de toda esta página: la fractura es la señal, la osteoporosis es la enfermedad. Mucha gente sale de urgencias con analgesia, a veces un corsé, y sin que nadie le haya estudiado la densidad ósea. Lo que más cambia el futuro no es la etiqueta del trazo, sino tratar la osteoporosis (calcio, vitamina D y el fármaco que corresponda), evitar el reposo prolongado en cama —que acelera la pérdida de hueso y añade riesgo de trombosis, neumonía y desacondicionamiento— y trabajar el equilibrio para prevenir caídas.

Si el diagnóstico que tienes delante es justamente ese, respondemos aparte a las dos preguntas que llegan después: qué pasa cuando te fracturas una vértebra y cuánto tarda en sanar una fractura vertebral.

Dónde encaja la magnetoterapia, y dónde no

La magnetoterapia —campos magnéticos pulsados o PEMF— se usa en fracturas como tratamiento coadyuvante: se busca un efecto analgésico, antiinflamatorio y antiedematoso y una posible estimulación de los procesos de consolidación ósea. Tiene una ventaja práctica real, y es que el campo atraviesa la ropa, el vendaje y el yeso, así que se aplica sin retirar nada. Lo que no hace, en ningún tipo de fractura, es sustituir a la valoración médica, a la inmovilización, al corsé, a la cirugía ni a la rehabilitación.

Sobre la evidencia prefiero ser exacto, aunque no favorezca. El mejor material disponible es un metaanálisis de 15 ensayos aleatorizados con aparato placebo: encontró una mejoría del dolor de 7,7 mm en una escala de 100 —estadísticamente significativa, pero por debajo de los 15-20 mm que suelen considerarse una diferencia clínicamente relevante— y ninguna diferencia en función. La revisión Cochrane sobre estimulación electromagnética en fracturas que no consolidan tampoco alcanzó significación (RR 1,96; IC 95 % de 0,86 a 4,48). Y por localizaciones la cosa es aún más desigual: en columna existe un único ensayo, hecho en mujeres ya operadas de vertebroplastia y sin grupo placebo; el estudio realmente bueno que se cita en fracturas vertebrales por fragilidad no es magnetoterapia, sino estimulación por acoplamiento capacitivo, que es otra tecnología distinta; y en fracturas de sacro no existe ni un solo estudio clínico. Añade que ni la vértebra ni el sacro son huesos superficiales, que la intensidad del campo cae con la distancia y que nadie ha medido cuánta señal llega ahí de verdad, y tendrás el cuadro completo.

De todo esto sale una regla que aplicamos siempre: no se aplica magnetoterapia sobre una fractura de columna o de sacro cuya causa no esté documentada. Si nadie te ha explicado por qué se ha roto ese hueso, lo que necesitas no es un aparato, es terminar el estudio. Las contraindicaciones absolutas tampoco cambian con el tipo de fractura: marcapasos y cualquier dispositivo electrónico implantado activo —incluidos neuroestimuladores medulares, bombas de infusión y estimuladores de nervio sacro—, embarazo, tumor activo, infección activa y hemorragia activa. En cambio, las placas, los tornillos y el cemento no son contraindicación: esto no es una resonancia magnética, que trabaja en teslas, sino un equipo de militeslas; aun así, declara siempre el material que llevas. Puedes ver las contraindicaciones de la magnetoterapia al detalle, la guía general de magnetoterapia para fracturas y, si te han operado, la de magnetoterapia tras osteosíntesis con placas y tornillos.

Si tu traumatólogo o tu fisioterapeuta te la han indicado, ten en cuenta que la pauta habitual es diaria y de varias semanas, así que ir a diario a una clínica resulta caro e incómodo justo cuando peor te mueves. Por eso la mayoría de nuestros pacientes prefiere alquilar el equipo de magnetoterapia y hacer las sesiones en casa, con un fisioterapeuta colegiado ajustando la pauta durante todo el tratamiento.

Alquiler de magnetoterapia en tu ciudad

Entregamos a domicilio en las 47 provincias peninsulares. Estas son las capitales desde las que más nos escriben:

Ver las 47 provincias y sus ciudades →

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los 4 tipos de fracturas?

No hay una lista oficial de cuatro tipos. Ese número suele referirse a la forma del trazo: transversa, oblicua, espiroidea y conminuta. Pero toda fractura se describe además según si la piel está intacta (cerrada u abierta), si el hueso se ha partido del todo (completa o incompleta), si los fragmentos se han movido y, sobre todo, por qué se ha roto.

¿Qué diferencia hay entre fisura, fractura y rotura?

Ninguna de fondo: las tres palabras describen una pérdida de continuidad del hueso. Rotura es lenguaje coloquial, y fisura se usa habitualmente para una fractura incompleta, en la que el trazo no atraviesa todo el grosor del hueso. Para el traumatólogo una fisura es una fractura, y por eso se inmoviliza y se controla igual.

¿Qué es una fractura conminuta?

Es la que rompe el hueso en más de dos fragmentos. Suele indicar un mecanismo de alta energía, como un accidente o una caída importante, o bien un hueso previamente debilitado. Al haber más fragmentos la fractura es menos estable, con más frecuencia necesita cirugía para sujetarla y la consolidación acostumbra a llevar más tiempo.

¿Cuáles son los 4 tipos de fractura vertebral?

Los cuatro patrones de Denis: por compresión, en la que la vértebra se acuña y el muro posterior queda intacto; por estallido, en la que se rompe también el muro posterior y puede haber riesgo neurológico; por flexión-distracción, la clásica del cinturón de seguridad; y luxofractura, en la que fallan las tres columnas y hay desplazamiento.

¿Qué diferencia hay entre una fractura por estrés y una por insuficiencia?

La carga y el hueso. La fractura por estrés aparece en un hueso normal sometido a una carga repetida excesiva, típica del corredor que sube el kilometraje o del recluta en instrucción. La fractura por insuficiencia aparece en un hueso debilitado, casi siempre por osteoporosis, que cede con la carga de la vida diaria.

¿Cómo se sabe si una fractura es patológica?

Por el desajuste entre el golpe y el daño: un hueso que se rompe sin traumatismo o con uno mínimo. Aumentan la sospecha el dolor nocturno que no cede, la pérdida de peso no explicada, la fiebre o un antecedente de cáncer o de radioterapia pélvica. Se confirma con pruebas de imagen y analítica, nunca por descarte en casa.

¿Sirve la magnetoterapia para cualquier tipo de fractura?

Se usa como tratamiento coadyuvante para el dolor y la inflamación, pero su evidencia es modesta y muy desigual según la localización: en la columna existe un único ensayo pequeño y sin grupo placebo, y en el sacro no hay ningún estudio clínico. Nunca debe aplicarse sobre una fractura cuya causa no haya aclarado un médico.

La opinión de nuestro fisioterapeuta

Cuando alguien me pregunta por «los cuatro tipos de fracturas» casi nunca busca un examen de anatomía: busca saber si lo suyo es grave. Por eso, cuando llega un informe a la consulta, lo primero que miro no es la etiqueta del trazo, sino tres cosas —si la fractura es estable, si está desplazada y qué explica que ese hueso se haya roto—. La palabra que aparece en el informe cambia menos de lo que la gente cree; lo que cambia el pronóstico es lo que hay detrás de ella.

Y me repito a propósito en algo: en una persona mayor, una fractura por un golpe pequeño es casi siempre el aviso de otra cosa. He visto salir de urgencias a demasiadas pacientes con un analgésico y un corsé, y sin una sola prueba de densidad ósea. Con la magnetoterapia intento ser igual de sincero: la uso como apoyo para el dolor y la inflamación mientras el hueso hace su trabajo, no le prometo a nadie que le acorte los plazos, y no la pongo nunca sobre una fractura de columna cuya causa no me hayan aclarado antes.

Otras dudas frecuentes

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta médica profesional. Consulta siempre con tu traumatólogo o fisioterapeuta antes de iniciar cualquier tratamiento.

Guías por lesión relacionadas

Calcula el precio de tu alquiler

🧮 Calcula el coste de tu alquiler

Indica los días de tratamiento que te ha pautado tu profesional (o los que estimes) y verás el coste con los descuentos por duración ya aplicados. Alquiler mínimo de 14 días. La novena semana sale gratis (descuento del 100%).

días
¿Necesitas envío y recogida a domicilio?
    Alquiler (28 días)
    Envío y recogida (pago único)20 €
    Total del tratamiento
    Fianza reembolsable (se devuelve íntegra al finalizar)+ 100 €

    Sale a al día, con el protocolo personalizado y el seguimiento del fisioterapeuta incluidos. Importe orientativo: si tu tratamiento se alarga o se acorta, pagas exactamente los días reales. ¿Necesitas más de 9 semanas? Escríbenos y te preparamos un presupuesto a medida.

    Pago seguro con tarjeta Visa Mastercard American Express

    ¿Te han recomendado magnetoterapia? Recíbela en casa

    El equipo llega a tu domicilio en 24-48 horas, configurado con tu protocolo, y Enric Gallofré te acompaña durante todo el tratamiento. Más de 700 pacientes de toda la España peninsular ya lo han hecho así.

    Cuéntanos tu caso y te asesoramos gratis

    Te responde Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata colegiado, normalmente en menos de 1 hora laborable.

    Al enviar aceptas que usemos tus datos solo para responderte. Sin spam.

    Llamar WhatsApp Pedir presupuesto