Respuesta corta: en una fractura de metatarsiano, la magnetoterapia se emplea como apoyo para el dolor y la inflamación del pie mientras dura la descarga, y como estímulo adicional para la consolidación ósea. Su papel resulta especialmente interesante en las fracturas por estrés y en la fractura de Jones (la de la unión entre la base y el cuerpo del quinto metatarsiano, no la de la punta de la base), porque es la que cae en una zona de riego limitado y la que más tiende a consolidar despacio.
Qué es esta lesión y qué necesita para curar
Los metatarsianos son los cinco huesos largos que forman la parte media del pie, entre el tarso y los dedos. Pueden fracturarse por un golpe directo, por ejemplo al dejar caer algo pesado sobre el pie o por un traumatismo en la práctica deportiva, o bien por sobrecarga repetida sin un golpe concreto: es la llamada fractura por estrés, muy típica del segundo y tercer metatarsiano en corredores, caminantes habituales o personas que han aumentado de golpe su actividad física. Si ese es tu caso, tienes el detalle hueso por hueso en la guía de la fractura del segundo metatarsiano.
Un caso particular es el extremo proximal del quinto metatarsiano, donde conviene no mezclar dos fracturas que se confunden constantemente. La avulsión de la punta de la base (la más frecuente, la que aparece al torcerte el tobillo) está en una zona bien vascularizada y suele consolidar sin sobresaltos con tratamiento conservador. La fractura de Jones está un poco más adelante, en la unión entre la base y el cuerpo del hueso (la unión metafiso-diafisaria), y esa sí cae en una zona de riego sanguíneo limitado: su consolidación es más lenta y tiene mayor riesgo de retardo de consolidación o pseudoartrosis que cualquier otra fractura del pie. El tratamiento habitual pasa por inmovilizar con bota ortopédica o yeso y, según el desplazamiento o la evolución radiológica, valorar la descarga total o parcial durante varias semanas; en las de Jones que no evolucionan bien, o de entrada en deportistas, el traumatólogo puede plantear la cirugía. Si en tu informe pone «Jones», merece la pena confirmar en qué zona está exactamente el trazo: los plazos y el protocolo de cada una los desarrollamos en la guía de la fractura del quinto metatarsiano.
Qué hace exactamente la magnetoterapia aquí
En esta lesión, la magnetoterapia aporta principalmente tres efectos. Primero, un efecto analgésico, útil en los días posteriores al traumatismo o durante los picos de dolor al iniciar la carga progresiva. Segundo, un efecto antiinflamatorio y antiedematoso, ya que el pie y el tobillo tienden a hincharse tras la fractura, y reducir ese edema facilita que la marcha posterior sea menos molesta. Tercero, se le atribuye un papel de estímulo de la osteogénesis, es decir, apoyo al entorno biológico en el que el hueso forma callo óseo, lo que resulta especialmente relevante en las fracturas de estrés y en la fractura de Jones por su mayor tendencia a demorarse.
Conviene ser claros en un punto: la magnetoterapia es un tratamiento coadyuvante. Acompaña a la descarga o inmovilización pautada, a la progresión de carga indicada por tu traumatólogo o fisioterapeuta y al ejercicio terapéutico posterior, pero no sustituye ninguna de esas medidas. Si tu caso ha evolucionado hacia un retardo de consolidación, te puede interesar también nuestra guía sobre magnetoterapia para el edema óseo, ya que suele acompañar a este tipo de fracturas. Y si el dolor no se queda en el antepié, en la guía de magnetoterapia para el pie repasamos lesión a lesión qué cabe esperar en cada zona.
Cuándo y cómo se aplica
Puedes empezar las sesiones desde que tienes colocada la bota de descarga, el yeso o el vendaje, tanto si el traumatólogo te ha indicado descarga total como si permite apoyo parcial o progresivo. El aplicador o la banda de solenoides se coloca envolviendo el dorso y la planta del pie, centrada sobre la zona del metatarsiano afectado; si la fractura está en el extremo proximal del quinto metatarsiano, la base o la unión con el cuerpo, conviene que la banda cubra bien el borde externo del pie, bastante más atrás de los dedos de lo que la gente supone.
El campo magnético pulsado atraviesa sin perder eficacia la bota ortopédica, el yeso, la férula o el vendaje, así que no hace falta retirar nada para hacer la sesión. En las primeras semanas, mientras predomina el dolor y la hinchazón, el objetivo es sobre todo antiinflamatorio; a medida que avanza la consolidación, se mantiene también el apoyo a la formación de hueso, en paralelo a la progresión de carga y a los ejercicios de movilidad de tobillo y dedos que te indique tu fisioterapeuta.
Precauciones y contraindicaciones
Llevar marcapasos u otro dispositivo electrónico implantado es una contraindicación absoluta para la magnetoterapia. Tampoco se debe usar en caso de embarazo, cáncer activo en la zona de tratamiento, infección activa o hemorragia activa. Requieren valoración previa, sin quedar descartadas: epilepsia, cardiopatía grave, diabetes mal controlada, niños y adolescentes en crecimiento y tratamiento anticoagulante. En cambio, el material de osteosíntesis como tornillos o placas de titanio o acero, habitual en las fracturas de Jones intervenidas, no suele ser una contraindicación, pero es imprescindible informar siempre a tu fisioterapeuta o médico de que lo llevas antes de iniciar el tratamiento.
Utiliza siempre equipos con marcado CE y sigue las indicaciones de colocación que te den. Consulta con tu profesional sanitario si notas un aumento notable del dolor al apoyar, hormigueo o adormecimiento en los dedos, cambios de coloración en el pie, fiebre o si, pasadas varias semanas, las radiografías de control no muestran signos de consolidación.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre una fractura de estrés y una fractura de Jones?
La fractura de estrés se produce por microtraumatismos repetidos, sin un golpe concreto, y suele afectar al segundo o tercer metatarsiano en corredores o personas que caminan mucho. La fractura de Jones, en cambio, es una fractura concreta del quinto metatarsiano, y no está en la base: está justo por delante, en la unión entre la base y el cuerpo del hueso (la unión metafiso-diafisaria, o zona 2). Esa zona tiene peor riego sanguíneo y más riesgo de que tarde en consolidar o incluso de que no llegue a soldar del todo. Conviene no confundirla con la avulsión de la punta de la base, mucho más frecuente y de buen pronóstico, que sí está en la base propiamente dicha.
¿Puedo caminar apoyando el pie mientras uso la magnetoterapia?
Depende de la pauta de descarga que te haya indicado tu traumatólogo, no de la magnetoterapia en sí. El equipo se puede usar tanto si llevas bota de descarga como si tienes prohibido apoyar el pie; simplemente respeta siempre el tiempo de carga o descarga que te hayan marcado.
¿Por qué la fractura de Jones tiene fama de complicada?
Porque la unión entre la base y el cuerpo del quinto metatarsiano, que es exactamente donde se sitúa, es una zona de frontera vascular: ahí se encuentran y se agotan los vasos que llegan desde la base y los que recorren el hueso por dentro. Con menos aporte sanguíneo, la consolidación es más lenta y el riesgo de retardo de consolidación o pseudoartrosis es mayor que en otras fracturas del pie. Por eso muchos traumatólogos son más cautelosos con los tiempos y, en ocasiones, plantean la cirugía de entrada.
¿Se puede aplicar la magnetoterapia con la bota de descarga puesta?
Sí. El campo magnético pulsado atraviesa sin problema la bota ortopédica, el yeso o el vendaje, así que no es necesario retirar nada para hacer la sesión.
¿Cuánto tarda en consolidar una fractura de metatarsiano?
De forma orientativa, una fractura de estrés en el segundo o tercer metatarsiano suele consolidar en unas 6-8 semanas, mientras que una fractura de Jones puede necesitar más tiempo o incluso cirugía si no evoluciona bien. Tu traumatólogo confirmará los plazos con radiografías de control.
La opinión de nuestro fisioterapeuta
De las fracturas de pie que veo en consulta, las que más me hacen insistir en la paciencia son las de estrés y la de Jones. La fractura de estrés suele darse en corredores o personas que han metido mucha caña de golpe a caminar o correr, y lo primero que hago es explicarles que el hueso les está pidiendo justo lo contrario de lo que quieren oír: bajar el ritmo. La magnetoterapia ayuda con el dolor y puede echar una mano a la consolidación, pero si se sigue cargando el pie como si no pasara nada, el hueso no tiene margen para curar.
Con la fractura de Jones soy especialmente cauto, porque sé que esa zona consolida peor por su riego sanguíneo y que no todos los casos van bien solo con reposo. No prometo que la magnetoterapia vaya a evitar una cirugía ni a acortar los plazos, porque eso depende de tu propio hueso y de lo que muestren las radiografías de control. Lo que sí veo con frecuencia es que, usada con constancia junto a la descarga y la progresión de carga que marque el traumatólogo, ayuda a llevar mejor esas semanas de espera y a llegar a la vuelta a la actividad con menos molestias residuales.
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Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional médico o de fisioterapia.
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